Esta ley impedía a los pobres de la India crear sus propias empresas

POR AJ SKIERA

Más de 125.000 personas viven en el barrio Zakir Nagar de Nueva Delhi.

Pero se siente más como un pueblo pequeño donde todos se conocen.

Conocido por su anual “paseo de la comida”, que cobra vida durante las celebraciones del Ramadán, este barrio predominantemente musulmán y estrechamente unido desempeña un papel único en el diverso tejido social de la capital de la India.

Por las estrechas calles de Zakir Nagar circula Zubair Ahmed, un empresario de 27 años dueño de una empresa de desarrollo web y marketing digital, que ahora cuenta con 13 empleados y oficinas en un bullicioso distrito comercial de Nueva Delhi.

Normalmente resguardado en la conversación, Zubair cobra vida cuando se le pregunta por sus dos pasiones: AddtoGoogle, la startup que fundó en 2018, y su servicio a la comunidad.

Bloqueados

Durante años, en la India, los emprendedores como Zubair se vieron bloqueados para perseguir sus pasiones. El espíritu emprendedor de Zubair se despertó por primera vez en 2014, pero en aquel momento se le impidió crear una empresa debido a los requisitos de capital mínimo de la India.

La Ley de Sociedades, aprobada en 2013, impuso requisitos de capital mínimo a los aspirantes a empresarios, exigiendoles un depósito equivalente a más de 1.300 dólares para poder registrar una empresa. Los ingresos anuales per cápita en India son de poco más de 2.100 dólares, según el Banco Mundial.

Para empresarios como Zubair, este requisito era una barrera innecesaria y perjudicial. A él y a muchos otros se les impidió perseguir sus sueños.

Organizaciones como el Centro para la Sociedad Civil, o CCS por sus siglas en inglés, una organización sin fines de lucro con sede en Nueva Delhi, prestaron atención. Empezaron a abogar por la supresión del requisito de capital mínimo pagado, solicitando a los organismos que supervisan y promueven el crecimiento de las empresas en la India que eliminaran esta barrera.

Abriéndose paso

En 2017, Zubair y su socio Saurav Mahtha pudieron por fin poner en marcha el negocio con el que llevaban años soñando. Fue entonces cuando los defensores de la reforma consiguieron cambiar la ley y el requisito de capital mínimo pagado se redujo a cero.

Saurav es hindú y su asociación refleja el objetivo cultural de la India de “unidad en la diversidad”, señaló Zubair.

Zubair se reúne con su socio Suarav Mahta en la oficina de AddtoGoogle en Nehru Place (DignityUnbound.org Fotografía/Bernat Parera).

 

“Sentí algo parecido a lo que siente una madre cuando ve a su hijo caminar por primera vez”, dijo Zubair. “Todos los problemas a los que nos enfrentamos o los inconvenientes que teníamos, se han acabado y he dado el primer paso hacia mi idea”.

Desde entonces, Zubair ha reinvertido su éxito en su comunidad. Divide su tiempo entre la gestión de su negocio, la realización de un MBA en la Universidad Jamia Millia Islamia y el voluntariado en la WellBeing Foundation, donde imparte clases de informática. Con su servicio, Zubair ayuda a apoyar la misión de la WellBeing Foundation de “ofrecer oportunidades a los que han quedado fuera del sistema” y empoderar a las mujeres.

“Empecé el negocio porque quería hacer algo por la comunidad”, añadió Zubair. “En un país como la India, no todo el mundo tiene los recursos necesarios para alcanzar sus sueños”.

Zubair enseñando informática como voluntario en la WellBeing Foundation (DignityUnbound.org Fotografía/Bernat Parera).

Gracias a líderes como Zubair, las familias pobres y desfavorecidas de todo el país ahora tienen la oportunidad de hacer realidad sus sueños.

Para apoyar causas como la de Zubair y otros proyectos similares de Dignity Unbound en todo el mundo, visite https://dignityunbound.org/donate.

Traducción al español de IDEAS Labs.