El tractor de un innovador mejoró la vida de miles de familias campesinas en Nepal

Las mujeres y los hombres de Sagauli Birta, un pequeño pueblo nepalí cercano a la frontera con la India, se levantan con el amanecer para trabajar los campos de arroz, trigo, caña de azúcar y otros cultivos que constituyen la base de la economía local.

Tras la cosecha, su única opción era viajar varias horas, arrastrando pesados sacos de grano, hasta los molinos que muelen el trigo y el arroz. Esto les costaba tiempo y energía que podrían haber dedicado a actividades más enriquecedoras. También reducía sus ganancias.

Lorik Prasad Yadav tuvo una brillante idea: puso el molino sobre ruedas para llevarlo a sus vecinos y que no tuvieran que recorrer largas distancias para moler el grano. Lorik logró que miles de personas de Sugauli Birta y sus alrededores pudieran procesar sus cosechas y alimentar a su comunidad de forma más fácil, barata y rápida.

Los fabricantes tradicionales no tardaron en darse cuenta. Vieron a Lorik como una amenaza.

Los propietarios de los molinos se quejaron a la Oficina Nepalesa de Pequeñas Industrias (OCSI). Aunque el jefe de la OCSI no quería cerrar el negocio de Lorik, tampoco tenía autoridad legal para registrar el molino móvil. Lorik tuvo que suspender su servicio innovador.

Pero ese no es el final de la historia de Lorik.

Molino sobre ruedas

Los habitantes de Sugauli Birta dependen de la agricultura para su supervivencia y su propio sustento. Antes de la innovadora solución de Lorik, las madres y los padres no tenían más remedio que dedicar un tiempo valioso a viajar fuera del pueblo.

Lorik pours unprocessed rice into a thresher atop his mobile mill. (DignityUnbound.org Fotografía / Bernat Parera)

Los molinos grandes tampoco eran baratos. Moler 10 kilogramos de grano costaba 25 rupias nepalíes, unos US$0,21. Y aunque 21 céntimos no parezcan mucho, lo son si se tiene en cuenta que el PIB per cápita nepalí en 2018 fue de US$1.033. Cada céntimo cuenta en Nepal.

Con la ayuda de un préstamo bancario, Lorik compró un tractor y montó una plataforma con tres trilladoras. Llevó su molino móvil de casa en casa, de cliente en cliente. Lorik mantenía sus precios bajos e incluso dejaba la paja para que los agricultores pudieran reutilizarla como abono orgánico o alimento para el ganado.

Con el apoyo de sus compañeros aldeanos, Lorik llegó a un acuerdo con las fábricas de ladrillos convencionales. Se ofreció a seguir prestando servicio a los agricultores que estaban demasiado lejos para llegar a las fábricas con facilidad, pero aceptó no hacer negocios con los agricultores cercanos a las fábricas.

“[Lorik] ha creado una cantidad extrema de beneficios para la población local, que de otro modo tendría que acceder a sus fábricas de papelería y gastar mucho tiempo y dinero”, afirma Akash Shrestha, coordinador de investigación de la Fundación Samriddhi, una organización sin fines de lucro con sede en Katmandú.

Derribando las barreras a la innovación

A pesar del acuerdo, Lorik seguía sin poder registrarse como empresa formal debido a las leyes anticuadas de Nepal. No había ninguna disposición que reconociera y permitiera un molino móvil, una novedad que Lorik introdujo en la región.

La Fundación Samriddhi trabaja para reformar leyes desactualizadas, como la que impide que Lorik sea reconocida como empresa oficial. El mundo está cambiando e innovando a un ritmo creciente, y la fundación cree que Nepal y sus leyes deben cambiar con él.

Uno de los hijos de Lorik sentado encima del molino móvil. (Fotografía de DignityUnbound.org / Bernat Parera)

Samriddhi trabaja para modernizar las leyes de Nepal, de modo que sea más sencillo para los emprendedores desarrollar soluciones a los desafíos locales. Los esfuerzos de Samriddhi amplifican las voces de los empresarios de todo Nepal. “Treinta millones de nepalíes como Lorik se ven privados de libertad económica”, afirma Shrestha.

Lorik es un ejemplo perfecto de las soluciones que los políticos nepalíes deberían permitir. Ha orientado su espíritu emprendedor hacia la resolución de un problema local y la mejoría de la vida de miles de sus vecinos. Las leyes de Nepal deberían estar a la altura de soluciones como la de Lorik, en lugar de obstaculizar las innovaciones que podrían favorecer a la gente.

Los innovadores de todo Nepal desarrollan soluciones para los problemas cotidianos. Merecen una voz que los apoye.

Para apoyar causas como la de Lorik y otros proyectos similares de Dignity Unbound en todo el mundo, visite https://dignityunbound.org/donate.

Traducción al español de IDEAS Labs.